El refugio de la montaña

Koyasan

Koyasan, rodeado por una poderosa naturaleza, es un lugar espiritual con una atmósfera mágica y única.

Koyasan

Bajar

Historia

En el año 816 de nuestra era, un monje llamado Kukai (774 - 835 d. C.), conocido con el nombre póstumo de Kobo Daishi, fundó el Budismo Shingon junto con el monasterio conocido como Koyasan. Situado en el frondoso y casi parque nacional Koyaryujin, se dice que la cuenca y los 8 picos recuerdan a una flor de loto, lo que lo convirtió en un lugar propicio. Durante más de 1200 años, Koyasan ha sido un centro monástico muy activo y está considerado como uno de los lugares más sagrados de Japón.

Koyasan

Historia

En el año 816 de nuestra era, un monje llamado Kukai (774 - 835 d. C.), conocido con el nombre póstumo de Kobo Daishi, fundó el Budismo Shingon junto con el monasterio conocido como Koyasan. Situado en el frondoso y casi parque nacional Koyaryujin, se dice que la cuenca y los 8 picos recuerdan a una flor de loto, lo que lo convirtió en un lugar propicio. Durante más de 1200 años, Koyasan ha sido un centro monástico muy activo y está considerado como uno de los lugares más sagrados de Japón.

Templos

Los contemplativos paisajes que hacen de Koyasan un sitio tan especial atrajeron a emperadores, soberanos, aristócratas, políticos y ciudadanos de todas clases. Sus 117 edificios cuidadosamente elaborados esconden vestigios de los más de 2000 templos que hubo en el apogeo de la era Edo (1603-1868). Koyasan ofrece a los devotos Shingo y a los no creyentes un retiro espiritual y descanso del estrés de la vida moderna, ya sea tapizado de hojas en otoño, cubierto de blanco por la nieve en invierno o con la floración de los cerezos en primavera.

Danjo Garan / Konpon Daito

Templos

Los contemplativos paisajes que hacen de Koyasan un sitio tan especial atrajeron a emperadores, soberanos, aristócratas, políticos y ciudadanos de todas clases. Sus 117 edificios cuidadosamente elaborados esconden vestigios de los más de 2000 templos que hubo en el apogeo de la era Edo (1603-1868). Koyasan ofrece a los devotos Shingo y a los no creyentes un retiro espiritual y descanso del estrés de la vida moderna, ya sea tapizado de hojas en otoño, cubierto de blanco por la nieve en invierno o con la floración de los cerezos en primavera.

Patrimonio de la Humanidad

En el 2004 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, reconociendo la importancia universal única de estos tres sitios: Koyasan, Kumano Sanzan y Yoshino y Omine (prefectura de Nara), así como las rutas de peregrinación que conectan con las antiguas capitales de Japón, Kioto y Nara. Los lugares sagrados y las rutas de peregrinación en las montañas de Kii encarnan un paisaje cultural que ha existido durante siglos, a través de prácticas ascéticas espirituales intrínsecamente unidas a la naturaleza en perfecta armonía.

Daimon / Gran Puerta

Patrimonio de la Humanidad

En el 2004 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, reconociendo la importancia universal única de estos tres sitios: Koyasan, Kumano Sanzan y Yoshino y Omine (prefectura de Nara), así como las rutas de peregrinación que conectan con las antiguas capitales de Japón, Kioto y Nara. Los lugares sagrados y las rutas de peregrinación en las montañas de Kii encarnan un paisaje cultural que ha existido durante siglos, a través de prácticas ascéticas espirituales intrínsecamente unidas a la naturaleza en perfecta armonía.

Retiros en los templos Shukubo

Hospedarse en uno de los 52 templos es una experiencia única. El diseño de cada templo muestra aspectos de la estética y filosofía japonesa. Cualquier visitante es bienvenido, no solo para ver la vida monástica Shingo sino también para participar en sus ritos. Para sumergirse en el sosiego, se puede practicar meditación (ajikan), escuchar las enseñanzas de los sutras o practicar la caligrafía copiando sutras (shakyo).

Retiros en los templos Shukubo

Hospedarse en uno de los 52 templos es una experiencia única. El diseño de cada templo muestra aspectos de la estética y filosofía japonesa. Cualquier visitante es bienvenido, no solo para ver la vida monástica Shingo sino también para participar en sus ritos. Para sumergirse en el sosiego, se puede practicar meditación (ajikan), escuchar las enseñanzas de los sutras o practicar la caligrafía copiando sutras (shakyo).

Shojin-ryori

Es una cocina vegetariana budista preparada íntegramente con verduras y plantas silvestres comestibles. Aunque parezca simple, es una cocina bastante elaborada. Está compuesta de manera magistral para que armonice los sabores de las estaciones, resaltando la esencia de los ingredientes. Sus especialidades incluyen el tofu “koya” y su variante hecha con semillas de sésamo, el “goma dofu”.

Shojin-ryori

Es una cocina vegetariana budista preparada íntegramente con verduras y plantas silvestres comestibles. Aunque parezca simple, es una cocina bastante elaborada. Está compuesta de manera magistral para que armonice los sabores de las estaciones, resaltando la esencia de los ingredientes. Sus especialidades incluyen el tofu “koya” y su variante hecha con semillas de sésamo, el “goma dofu”.

Atracciones de Koyasan

Rutas de peregrinación

Muchos son los que han caminado por las montañas de Wakayama en busca de tranquilidad. Para hacer el ascenso alpino, los peregrinos generalmente van por Choishi Michi, que se construyó al mismo tiempo que Koyasan. Toma su nombre de los 3 metros de altura de las estupas de piedra (choisi) dispuestas por el camino. Este camino de 24 kilómetros empieza en el templo Jisonin y termina en Okunoin. Hoy en día, tanto devotos como excursionistas recorren este viaje de 7 horas hasta la entrada Daimon de Koyasan, uno de los 100 mejores lugares de Japón para ver el amanecer y atardecer.

Rutas de peregrinación

Muchos son los que han caminado por las montañas de Wakayama en busca de tranquilidad. Para hacer el ascenso alpino, los peregrinos generalmente van por Choishi Michi, que se construyó al mismo tiempo que Koyasan. Toma su nombre de los 3 metros de altura de las estupas de piedra (choisi) dispuestas por el camino. Este camino de 24 kilómetros empieza en el templo Jisonin y termina en Okunoin. Hoy en día, tanto devotos como excursionistas recorren este viaje de 7 horas hasta la entrada Daimon de Koyasan, uno de los 100 mejores lugares de Japón para ver el amanecer y atardecer.

Los turistas extranjeros tienen a su disposición diferentes pases de transporte a Koyasan, que también incluyen descuentos para las tiendas de recuerdos y entradas a los templos.

Las entradas suelen costar a partir de 200 yenes, aunque los precios son variables.

Hay servicios de alquiler de bicicletas. Reserva anticipada en la oficina central de la asociación Shukubo.

Con una temperatura media de 11 °C, es necesaria ropa adecuada para el clima de la montaña. Enero y febrero suelen ser los meses más fríos del año; a veces nieva y la temperatura baja de los 0 °C.A finales de marzo se alcanzan más de 10 °C, mediados de agosto es la época más calurosa, y septiembre es la más agradable.

Se pueden alquilar audioguías de la historia de Koyasan en el centro de información (disponibles en japonés, inglés, francés, chino y coreano).

Para quien prefiera una visita privada y guiada por Koyasan, se recomienda hacer una reserva con antelación. Además, también es posible hacer caminatas guiadas.

Un detalle que puede pasar desapercibido pero que es útil tener en cuenta, es que hay un orden secuencial recomendado para visitar los templos.

Los templos de retiro Shukubo no suelen aceptar pagos con tarjeta de crédito, solo dinero en efectivo. Algunos templos sirven bebidas alcohólicas. Las reservas pueden hacerse en la asociación Shukubo de Koyasan.

A continuación

Shirahama, Kushimoto

DESTINOS